martes, 21 de julio de 2009

POEMAS


René Dayre Abella




















DE UNA CARTA A UN AMIGO


A Carlos Aguilera


Yo fui feliz aquí

un día escribiste arañando la pared

mientras Janis Joplin se rajaba la voz

y el cuarto se llenaba de notas.


Luego vi cómo te alejaban de mí

y te empujaban al lugar más oscuro.


Ahora que te has vuelto un paria por decreto

Y que esperas inútilmente en la cárcel tu proceso.


La Habana, te cuento, estalla en júbilo y euforia.

Miles de jóvenes como tú broncean sus cuerpos al sol

y se abrazan a otros jóvenes supuestamente machos

en solidaridad militante.


Y todo esto en el marco del Festival Mundial*,

que como sabes, se celebra por primera vez en Cuba,

este verano.


*Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Evento comunista internacional.




ALGUNA VEZ ME LLAMASTE POETA



A la memoria de Charles Tamayo


De joven escribí largos intentos de poemas.

Ahora sólo escribo garabatos

al dorso de un boleto de autobús,

o en el respaldo de una prescripción

para mi artritis.


Mi buen Charles,

cuánto extraño tu voz

llamándome poeta.


“La vida. Es inteligente quien la comprende.” (Frase registrada como una psicofonía y atribuida a una entidad espiritual, tal y como aparece en el libro de Gabriela Alvisi, transcomunicadora italiana, “Las Voces de los Vivientes de Ayer” editado en México por Edivisión Compañía Editorial S.A.)




NATURALEZA MUERTA



A la memoria de Miguel Barco, pintor.



No son más que cáscaras

dejadas por abandono

sobre la mesa donde me preparo

el desayuno.

Pero, Miguel cree ver en ellas

los elementos justos para plasmar su arte.


Yo soy menos imaginativo y sigo viendo cáscaras.

Cáscaras y rastrojos que me recuerdan cada día

que habito un cuarto miserable,

rodeado de gentes miserables

en un país donde sólo gobiernan

los miserables.


Ciudad de La Habana Verano del año 1978.




PAISAJE ONIRICO



Cuando el sol se pone detrás del lomerío

el vuelo de una paloma surca el cielo.

Y entonces aquel hombre,

que nadie sabe de dónde vino

con una voz muy antigua exclama:

¡ Ha llegado el reino de la Infamia! “

Pero, nadie le escucha, porque todos están muertos,

o dormidos.




PENDIENTE PARA DISCUTIR EN UN NUEVO CONGRESO


A Heberto, en gratitud, por abrirnos los ojos.


¿Quién me empuja a dialogar a solas con mi sombra?

¿A inventar soliloquios en la tarde?


¿A escurrirme por los estrechos vericuetos memoriales

clavándoles un puñal a mis recuerdos?


¿Quién me grita desde el fondo?


Desde las páginas de un viejo libro

Carlos Marx me invita a transformar al mundo.


Voy a seguirle en el intento,

pero me amarran las manos y los dedos.


Me esconden ciertos libros.

Me acuchillan las palabras.


Y dejan que me pierda

en unas largas disquisiciones tortuosas.


Me piden que ejercite mi intelecto

vaciado ya de silogismos y de razonamientos,

donde no siempre cabe la dialéctica.


Luego me invitan sonrientes a engrosar el coro

de autómatas que aplauden entusiastas.

Más tarde me pedirán que me convierta

en una débil vocecita.




PUERTAS


Las puertas son

hendiduras abiertas a la noche,

agujeros

jirones deshilachados

en el costado virgen de la tarde

ranuras resquebradas que miran

donde un loco baila jadeante.

Puertas

punto final de un laberinto

acceso definitivo

a la loca vacuidad de cada día

puertas, puertas

lecho improvisado

que aspira el aire de mi aliento.


Ciudad de La Habana.

Verano del año 1979




UN CADÁVER EXQUISITO



A Miguel Barco



Escribir poesía

debe ser siempre un acto lúdico

eso dijo -- o quiso decir – André Breton

y propuso el juego del cadáver exquisito.


Miguel Barco y yo

quisimos escribir juntos un poema.


Miguel escribió:

“¡No soporto las lilas! ¡Me sofocan!”


Yo escribí:

“¡Odio las sonrisas estúpidas y evito los saludos!”


Ahora Miguel se pudre en una celda

donde no crecen lilas.


Yo me apresuro a terminar mis líneas

para evadir la sonrisa estúpida del cederista

que cada noche me vigila.


Cederista: Miembro de los Comités de Defensa de la Revolución. Organización paramilitar de soplones al servicio de la policía castrista.


René Dayre Abella:

Banes,Cuba (1945) Poeta y narrador. De joven integró la Columna Juvenil de Escritores y Artistas de Oriente y fue promotor cultural. Actualmente es assistant editor de Linden Lane Magazine, el tabloide literario que fundaron los poetas Belkis Cuza Malé y Heberto Padilla en New Jersey, USA, en 1981 y que se ha vuelto el decano de la prensa literaria cubana en el exilio. Colabora con periódicos y magazines literarios digitales e impresos. Mantiene inéditos los poemarios: "Poesía Repartida", "Poeta en la Luna de Cuba" y "Alvenix, un ángel",así como el libro de relatos testimoniales " La Piel de la Memoria". Desde 1980 reside en California, Estados Unidos.

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