domingo, 15 de agosto de 2010

Una muestra de la poética de Andrés Norman Castro, poeta salvadoreño.

Andrés Norman Castro A.*
San Salvador, El Salvador: 2009 – 2010




La creación

Al quinto día
Dios despertó con un té,
y mirando a su alrededor
bebió de su taza
y dijo para sí:
“no más de lo mismo”
y el quinto se hizo sexto.

Despertóse temprano
-Dios por supuesto-
y miró su obra
meditabundo.

Antes del ángelus
cosiendo cerrados
sus ojos y boca,
Él pensó “¿y hoy qué hice?”


Postal urbana

Arrodillada en el pavimento
– húmedo por gracia y obra de sus ojos-
hay una abuela desconsolada.
A tres metros yace un niño con el corazón descansado.

Su sangre,
el absorbente asfalto,
la sombra del ladrón de dichas
y la mortecina luz blanca
de un poste capitalino
forman una amalgama oscura.

La abuela ha puesto
sobre los parpados del nieto
-para pagar el viaje a Carón-
dos botones blancos de su vestido,
mismos que cubrían su pecho
y ahora revelan un vacio negro y fresco.

Ella ira a su casa
-misma que hace una hora ha dejado de ser hogar-
y rezara por una tormenta sanadora
que se lleve el recuerdo y la sangre de su sangre,
y que esa misma corriente socave
los cimientos de la guarida del lobo
y desemboque en el alma de la madre
quien aun espera la llamada a distancia de su hijo.


Unicidad

Cuando salgo de lo común,
me tomo una Sprite,
y me siento
el ultimo Marlboro en Mariona*.


*Mariona es el sobrenombre del Penitenciaría Central La Esperanza; una de las cárceles más emblemáticas de El Salvador.



Prometeo

Al pie de la montaña,
Prometeo esperó la orden
de avanzar sobre
los 67 desconocidos
que no eran él,
y que Dios desconocía.

Después sintió
-Prometeo, claro-
aquella soledad del
cable de tendido eléctrico
después de la partida
del Dichosofui.



Línea final

Once muertos
trece cruces en la curva
sólo nueve estadísticas
y Dios sigue disfrutando
de las cosas pequeñas.

Ideas desparramadas
fotos urbanas
carne roja término medio
sangre de hormiga
recorren mis venas.

Conozco el silencio
de las oscuras cifras
que pintan de rojo la consciencia
pero de noche
telefoneo a Dios a su móvil.


El gran ausente
Viendo un anuncio publicitario…

Dios se ha levantado
de su silla.
Se ha dormido por falta de cafeína.

Lo sé
por que olvidó
(en lo alto del tejado de un hotel)
su taza de café.

Si no
¿qué otra excusa tendría para haberse ido?


Amanecer

El volar y el cantar de los pájaros
me han dicho
que de tirarte al cielo,
ahí donde ellos,
te convertirías en amanecer.


Prognosis Negativa
Asimilando a Nataly Olguín…
En la cocina
mientras cortaba zanahoria
se acercó por detrás
mi amor platónico
y me besó el cuello.

Me di la vuelta
y le clavé el cuchillo
en el pecho.
entonces sonó el timbre,
era mi amante


*Andrés Norman Castro Arévalo nació en San Salvador en 1989. Estudiante de Psicología. Miembro del Foro de Escritores de El Salvador.
Ha sido traducido al portugués en la antología Espejos de la palabra 2 /Espelhos da palabra 2 de aBrace Editora (Uruguay y Brasil, 2010). Publicado en la antología hispanoamericana de poesía Rapsodias 2 de aBrace Editora (Uruguay, 2010). Ha sido incluido en revistas literarias y periódicos en España, México, Chile, Argentina, Colombia, Estados Unidos y El Salvador; así como en diversas antologías virtuales. Citado en Poetas por El Salvador, ensayo poético de Maria Poumier de Ediciones Delgado (El Salvador, 2008). Creador del blog literario y personal “Del amor, Génesis y otros delirios” (http://andresnormancastro.blogspot.com).
En Octubre del 2006 participo en las lecturas públicas del V Festival Internacional de Poesía de San Salvador. También ha recitado en escuelas y otros espacios culturales y artísticos.
Tiene publicado el poemario “Al sexto día” (La Picadora de Papel, Chile, 2010)
TOMADO DE: http://www.reneabella.com/

1 comentario:

Julio César Fernández dijo...

Muy buena las poesías ,en una me hizo acordar a otra persona. Gracias por ponerlas en tu blog.
Mi blog:
http://www.debatepopular.blogspot.com