jueves, 17 de julio de 2008

COLOQUIO DE HISTORIA DE VENEZUELA EN HOMENAJE A LA HISTORIADORA IRMA MENDOZA (San Juan de los Morros, 11 de julio 2008)

APORTES HISTÓRICOS PARA UNA BIOGRAFÍA
DE MONSEÑOR RAFAEL ÁNGEL CHACÍN SOTO
(Sabana de Mendoza, Edo. Trujillo, 02/02/1910 – (+) Valle de la Pascua, 19/04/1993)




Felipe Hernández G.*




A Irma Marina Mendoza, amiga y compañera de sueños, historiadora de altos quilates, admiradora de la recia personalidad y de la obra sacerdotal y educativa de Monseñor Rafael Chacín Soto, quien tanto hizo y dio por el Guárico, por la ciudad de Valle de la Pascua y por su gente de manera especial.

Este insigne sacerdote andino, nació en Sabana de Mendoza, municipio Betijoque del estado Trujillo, el 02 de febrero de 1910 y murió a los 83 años de edad, en la ciudad de Valle de la Pascua, estado Guárico el día 19 de abril de 1993.
Cursó sus estudios primarios en el Colegio Santo Tomás de Aquino y en el Instituto Pestalozziano “Johann Heinrich Pestalozzi” de Maracaibo estado Zulia, y la culminó en su estado natal, el Colegio Santo Tomás de Aquino, de Valera. La secundaria la cursó en el Seminario Conciliar de Mérida. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Caracas, y en Colombia, en el Seminario de Pamplona. Su formación universitaria la realizó en Bélgica, en la Universidad de Lovaina, y en Roma, Italia, en la Universidad Gregoriana y en el Institutum Angelicum, así como en la Universidad del Sacro Cuore de Milán.
Inició su labor sacerdotal como párroco en Pampán, estado Trujillo. La prosiguió en la población de La Unión de Barinas, para pasar luego al estado Guárico, primero a Altagracia de Orituco y después a Valle de la Pascua, ciudad que hizo suya, combinando su apostolado sacerdotal con el quehacer social, educativo, deportivo, cultural, de cronista, de escritor, de luchador comunitario y de ejercicio de la caridad pública. En esta ciudad, donde ejerció hasta su muerte, supo ganarse la más alta estima de la población guariqueña, y en especial la de Valle de la Pascua. Sus restos están enterrados en la Santa Iglesia Catedral Nuestra Señora de la Candelaria, como siempre fue su deseo.
El Padre Chacín (como le conocimos todos quienes fuimos sus alumnos y le tratamos), es descrito por Manuel Soto Arbeláez como un “hombre alto, moreno, con voz poderosa”, a quien considera José Antonio De Armas Chitty como un “hombre llano y preocupado, de entusiasmo que contagia…historiador amigo, [el] doctor Rafael Chacín Soto, es un andino que ya ganamos para nuestra tierra del Guárico”.
Como sacerdote combinó el ejercicio pastoral con la militancia política, afianzando sus ideas en los postulados de la socialdemocracia, razón por la cual en los años 50, se incorporó activamente a la lucha clandestina, en la búsqueda del derrocamiento de la dictadura perezjimenista, lo que le trajo como consecuencia que se desatara contra él una feroz persecución en su estado natal. Por ese motivo fue desterrado, tocándole peregrinar en su ejercicio pastoral por tantos pueblos, hasta llegar a Valle de la Pascua, donde decidió residenciarse para siempre, diciendo con orgullo que “era un “Vallemetido”, que aquí moriría y aquí debía ser enterrado”, como en efecto se hizo. En todos estos destinos dejó grabada la impronta de su recia personalidad, de sus desvelos por la cultura, de sus afanes por la investigación histórica, y de su segunda gran vocación: la educación.
En ese contexto, puede decirse, que las la vida del Padre Chacín estuvo marcada por su formación humanística y el espíritu de libre análisis de los fenómenos sociales que caracterizan el tiempo histórico que transitaba la Venezuela que le toco vivir.
Este insigne ministro eclesiástico fue Vicario Episcopal desde el año 1974 hasta su muerte. Además desempeñó una prolongada y fecunda labor docente por más de cincuenta años. En ese sentido, fue profesor en el Seminario de Mérida, y en Santa Cruz de Mora estado Mérida; en el estado Trujillo trabajó en el Liceo Cristóbal Mendoza y fue el fundador del Instituto Trujillo. En el Guárico, prestó servicios docentes en el Liceo “Ramón Buenahora” de Altagracia de Orituco, y en Valle de la Pascua fue profesor de Filosofía y Psicología en el Liceo “José Gil Fortoul” durante muchos años. También fue catedrático de diversas asignaturas en las Escuelas Normales de ese entonces, entre ellas la “Monseñor Arturo Celestino Álvarez”, la “Simón Bolívar” y en el Colegio Nazaret “Nuestra Señora del Valle”. También fue fundador y director del Colegió Militarizado “Juan Germán Róscio”, donde laboró y mantuvo hasta su muerte. Desde el año 2005 ese Colegio es una institución pública que lleva por nombre Liceo Nacional “Monseñor Rafael Chacín Soto” en gesto de homenaje recordatorio a su fundador y primer director. También fue profesor de Lógica, Matemática y Lenguaje y Comunicación, en el Instituto Universitario de Tecnología de los Llanos.
Escribió y publicó las siguientes obras: La Escuela Confesional (que fue su tesis doctoral), impresa en la Tipografía del Vaticano; Voces y Papeles de Ayer; Orígenes de Valle de la Pascua, publicada por la directiva de la III Feria de la Candelaria, en 1972; Historia de la Diócesis de Calabozo; Guárico. Provincia Escalada de Plenitud; y Breve Noticia de San Rafael de Orituco, entre otras. También fue autor de significativos y variados folletos sobre diversos temas y tópicos; desempeñó una importante labor periodística. Descolló por sus dotes de excelente orador, siendo autor de más de cien discursos. Músico y compositor afamado, siendo una de sus composiciones más famosas la titulada “Mi caballito se fue”. Fue el primer cronista oficial de la ciudad de Valle de la Pascua.
Monseñor Rafael Chacín Soto desplegó una labor social diversa y provechosa. La configuran los siguientes hechos: Fundador del Instituto Trujillo, e iniciador de la Escuela Rural de Cooperativa Agrícola, en la Unión de Barinas. En Valle de la Pascua, se le reconoce como el fundador del sector “La Concordia”, de la Iglesia Cristo Rey, y del Banco de Sangre. Presidió la Fundación que se constituyó en pro de la creación del Instituto Universitario de Tecnología de los Llanos (Funda-IUT), presidente de la primera junta directiva del Festival Nacional Folclórico Infantil Cantaclaro; representante de Cháritas de Venezuela en Valle de la Pascua, fundador y presidente honorario de Fundahospital Rafael Zamora Arévalo.
Fue el Padre Chacín un ferviente admirador de la vida militar y castrense. Entre sus actividades militares conviene destacar las siguientes: Capellán de la Guarnición del estado Trujillo en 1945; Capellán jefe de la zona occidental de Venezuela entre los años 1946 y 1948. Asimilado como Capitán en 1946; Capellán interino y después titular del Fuerte Arichuna (Roblecito) entre 1974 y 1975.
En el ámbito deportivo, Monseñor Rafael Chacín Soto también tuvo una destacada actuación. Fue fundador y presidente de la Liga de Basket-Ball en el entonces distrito Infante, también en Valle de la Pascua fue fundador del Club de Esgrima, miembro honorario de la Liga de Soft-Ball y presidente honorario de los Séptimos Juegos Internúcleos Rurales de la Zona Educativa y de la Dirección de Educación y Cultura del estado Guárico.
Entre las condecoraciones y reconocimientos de que fue objeto, destacan: En 1964, Orden 27 de Junio en su primera clase, otorgada por el Ministerio de Educación, por sus 30 años de servicio ininterrumpidos; en 1975, Orden Mérito al Trabajo en su primera clase; en 1977, Orden Francisco de Miranda en su segunda clase; Orden Andrés Bello; Condecoración Don Ricardo Montilla, otorgada por la Gobernación del estado Guárico, Botón Honor al Mérito, otorgado por el Ministerio de la Defensa el 03 de febrero de 1988, por la labor prestada como capellán en el Fuerte Arichuna, Condecoración Ciudad de San Fernando en su primera clase, el 23 de febrero de 1988; Orden Francisco Lazo Martí en su primera clase, en mayo de 1988; reconocimiento de Aveprin, 01 de mayo de 1989, entre otras.
A su cristiana sepultura, el día 21 de abril de 1993 en la Santa Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Candelaria de Valle de la Pascua, asistieron el Presidente de la República, señor Carlos Andrés Pérez, el expresidente de la República, doctor Luis Herrera Campins, el senador Juan Moisés Padra; el candidato presidencial del Acción Democrática, Claudio Fermín; el Gobernador de Caracas, doctor Antonio Ledezma, y el gobernador del estado Guárico doctor José Antonio Malavé Risso, así como las más altas jerarquías eclesiásticas del país para ese entonces, entre otras personalidades.
Correspondió al Obispo de la Diócesis de Valle de la Pascua, doctor Joaquín José Morón Hidalgo, oficiarle los santos oleos.
Las notas periodísticas que se escribieron señalaban, que Valle de la Pascua entera se vistió de luto por la muerte del cura, el educador, el luchador social y el amigo. Se calcula que más de 50 mil personas desfilaron ante el féretro expuesto en la Iglesia Catedral, para darle el último adiós al Padre Chacín y pedirle la bendición.


De izquierda a derecha: el Obispo Manuel Antonio Salas, el Papa Juan XXIII

y Monseñor Rafael Chacín Soto (vestido de negro)

En la nota de duelo que publicó el señor Juan Moisés Padra, como Senador por el estado Guárico, para ese entonces, se lee: “Ministro de Dios que prestó invalorables servicios a la comunidad guariqueña, y fue protagonista fundamental de nuestro término en los últimos 30 años. Nos duele profundamente la muerte de este hombre que vino desde lejos a servirle a la gente”.
A manera de conclusión se puede afirmar, que Monseñor Chacín Soto supo combinar el trabajo reflexivo y pastoral de su ministerio eclesiástico, con el de “hacer historia sobre el terreno”, debido a su decidido patriotismo, a sus arraigadas convicciones democráticas y a la comprensión espiritual que tenía de los fenómenos sociales y políticos de nuestro país. Esta conducta racional, queda suficientemente esclarecida en todas sus acciones, como testimonio de su hacer y su pasión por Valle de la Pascua, por el Guárico y por Venezuela.
Finalmente, considero que al Padre Chacín se le puede aplicar aquella máxima que dice: Los héroes son las personas que hacen aquello de lo que están convencidos, a pesar de las consecuencias”. Para honrar su memoria, en Valle de la Pascua llevan su nombre como epónimo: una urbanización, un liceo, una avenida, un centro APEP y el auditorium del IUT de los Llanos.

REFERENCIAS

ALMEIDA, Alí. (1993) Monseñor Chacín Soto: Un tránsito de vida que se quedará en nosotros. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, miércoles 21 de abril de 1993. Pág. 3.
ESTEVEZ, Raúl. (1993) En Valle de la Pascua. Hoy vuelve a la tierra el Padre Chacín: Pedagogo que deja profunda huella en todo el Estado Guárico. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, miércoles 21 de abril de 1993. Pág. 3.
CAMERO VELÁSQUEZ, Facundo. (1996) Dos Vallemetidos. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, domingo 19 de mayo de 1996. Pág. 4.
CHACÍN SOTO, Rafael (Pbro.) (1985) Valle de la Pascua. Fenicia y Atenas del Guárico. Maracay: Diario El Siglo, 10 de febrero de 1985. (Ferias de la Candelaria 1996).
DE ARMAS CHITTY, José Antonio. (1972) Un valioso trabajo del Padre Chacín (Prólogo). En: CHACÍN SOTO, Rafael. (1972) Orígenes de Valle de la Pascua. Publicación de la III Feria de la Candelaria. Caracas: Servicios Venezolanos de Publicidad.
FLORES, Misael. (1993) El Padre Chacín: Activo Deportista. Valle de la Pascua: Periódico El Reportero, mayo de 1993. II Etapa Nº 8.
FLORES, Misael. (1993) Murió Monseñor Rafael Chacín Soto. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, miércoles 21 de abril de 1993. Pág. 2.
MOISES PADRA, Juan. (1993) Monseñor Rafael Ángel Chacín Soto (q.e.p.d.) (Nota de Condolencia y Pésame). San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, miércoles 21 de abril de 1993. Pág. 5.
(PS). (1993) Hoy vuelve a la tierra Monseñor Chacín. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, miércoles 21 de abril de 1993. Pág. 2.
SÁNCHEZ TORREALBA, José. (1990) Datos Biográficos de Monseñor Doctor Rafael Chacín Soto. (h/s)
SÁNCHEZ TORREALBA, José. (1996) Monseñor Chacín: El Pastor de Almas, El Educador. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, martes 19 de marzo de 1996. Pág. 6.
SÁNCHEZ TORREALBA, José. (1996) Monseñor Chacín Orador. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, domingo 17 de marzo de 1996. Pág. 4.
SOTO ARBELÁEZ, Manuel. (1993) El Padre Chacín. San Juan de los Morros: Diario El Nacionalista, jueves 05 de agosto de 1993. Pág. 5.

A MANERA DE EXORDIO

¿POR QUÉ HABLAR DEL PADRE CHACÍN EN EL COLOQUIO REALIZADO EN HOMENAJE A LA DOCTORA IRMA MENDOZA?

El tema del que les voy a hablar en este Coloquio fue escogido emotiva y racionalmente por mí, por varias razones. Cuando el amigo Arturo Álvarez D’Armas me llamó telefónicamente para invitarme a participar en este Coloquio de Historia de Venezuela en Homenaje a la Doctora Irma Marina Mendoza, y después cuando me envió vía e-mail la invitación, me plantee varios temas sobre los cuales escribir una ponencia que fuese de interés y del gusto de la homenajeada, incluso Arturo como hombre conocedor, me llegó a sugerir algunos posibles temas. Dudé mucho, y en mis reflexiones vino a mi memoria el recuerdo de algunas conversaciones con Irma, donde me había expresado su interés por la vida y obra de Monseñor Rafael Chacín Soto, su apostolado, su labor pedagógica, su obra cumbre: Orígenes de Valle de la Pascua, su amor por el Guárico y especialmente por la ciudad de Valle de la Pascua y su gente, donde se le recuerda con cariño y con respeto, donde es célebre la palabra “Vallemetido”, creada y acuñada por el Padre Chacín, por considerarse un vallepascuense aún cuando no nació en esta población, que hizo suya y a la que tanto dio, lo que hace que hoy sus enseñanzas y su legado se mantenga vivo en el recuerdo y en la memoria de los habitantes de esta pujante población del nororiente del Guárico.
Recordé que en el desarrollo del curso: Seminario de Trabajo Especial de Grado de la maestría en Historia de Venezuela coordinada por Irma, que la Universidad Rómulo Gallegos dictó en Valle de la Pascua, nos llamaba la atención que ninguno de los setenta y tantos proyectos de investigación que presentaron los participantes, estuviese alguno dirigido a estudiar algo sobre el Padre Chacín. Me expresaba Irma, que sobre este polifacético sacerdote se había escrito y estudiado muy poco, especialmente sobre su personalidad y su obra, así como sus aportes a Valle de la Pascua y al Guárico. Que era una deuda pendiente por saldar.
Con esta ponencia, creo que estoy atendiendo el justo reclamo y la preocupación de la amiga, la profesora, la historiadora Irma Mendoza, y además estoy dando un pequeño aporte sobre la vida y obra del noble Padre Chacín, que puede ser una modesta contribución a esa biografía con la que reconozco que seguimos estando en mora.
Felipe Hernández G.
Valle de la Pascua, 06 de julio de 2008.

Fotografía del ponente fue realizada por Arturo Álvarez D'Armas. La fotografía en blanco y negro fue suministrada por el ponente.

*Historiador y Profesor Titular. UNESR. Núcleo Valle de la Pascua.